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sábado, 28 de enero de 2012

Capítulo 2: Y yo pensaba que las cosas no podrían empeorar.

*2:15 pm; Fuera del instituto*

-Pero no entiendo porqué lloras, no tiene sentido.
-Déjame en paz Alex, lloro porque me da la gana.
-¿Pero que te pasa? Tú nunca lloras delante de la gente, siempre estás feliz, ¿que te ha pasado?

*El día anterior*

-Como sabréis vuestro padre y yo no estamos en nuestro mejor momento de relación, últimamente no paramos de discutir por tonterías y hemos decidido que vuestro padre se irá durante un tiempo a vivir a otra parte, necesita pensar y yo necesito aclararme. Intentaremos arreglar las cosas cuanto antes para que todo vuelva a la normalidad, pero no os preocupéis todo saldrá bien. Sabéis que os queremos como a nada en este mundo, y que sois lo más bonito que nos ha pasado. No os preocupéis, todo se arreglará.

Sofía sin decir palabra abandonó la sala y subió a su habitación. Tirada en la cama intentaba dormir pero no podía ya que aquellas palabras le atravesaron el alma. ¿Cómo era posible que sus padres se separasen? ¿Qué se suponía que tenía que hacer ella? ¿Cómo debía actuar? No, no era justo lo que le estaba pasando.

*Al día siguiente, a la salida del instituto*

-Bueno, pues estoy llorando, ¿qué más te da a ti? Como si te importase lo que me pasara.
-Sí me importas Sofía, siempre has estado ahí cuando me ha pasado algo, es hora de que sea yo quien te ayude
-Pues quizá yo no quiera tu ayuda, déjame.

En ese momento Sofía se dio la vuelta y echo a correr sin un rumbo fijo, Alex no sabía lo que pasaba ¿Qué le habrá ocurrido a su amiga para que se haya puesto de esa manera?
Alex era el típico chico que tiene a quien quiere cuando quiere, al que todo el mundo admiraba y ayudaba, pero él nunca hacia nada por nadie, pero esta vez Sofía lo había dejado mal y quería ayudarla. No podía soportar verla mal, verla llorar..

Un par de calles más allá del instituto Sofía se detiene y, asfixiada, se sienta en un banco.
"¿Cómo es posible que me haya puesto a llorar delante de Alex? Soy gilipollas.. Seguramente se estará riendo de mí en este instante." En ese mismo momento suena su móvil, lo mira y es su madre, la que la ha llamado unas 5 veces. Mira el reloj las 2:45. "Es hora de volver a casa, pero no será por el camino corto, necesito calmarme y mi madre no puede notar que he estado llorando.." Piensa mientras se seca las lágrimas y se levanta de ese banco.
De camino a casa Sofía se tranquiliza y vuelve a su estado de ánimo normal. Durante todo el camino ha estado pensando en lo preocupado que estaba Alex por ella, se le veía atento y realmente parecía que le importaba lo que le pasaba. Sin darse cuenta ya ha llegado a su casa, saca las llaves de su maleta suspira y abre la puerta.

-SOFÍA! ¿Dónde has estado? ¿Por qué no contestabas a mis llamadas? Esto no es propio de ti.
-Lo..Lo siento mamá, se me había olvidado decirte que ha ultima hora teníamos un examen de filosofía y he salido más tarde de lo normal- miente - pero no te preocupes, que me ha salido bastante bien.
- Pues la próxima vez, acuérdate de decirme esas cosas, me tenías preocupada..
-Tranquila, no volverá a pasar.

Su madre se ha creído lo que le ha dicho, tampoco tenía muchas ganas de discutir, desde el día anterior Sofía no le había dirigido la palabra bueno, ni a ella ni a su padre que ya se ha marchado de la casa.
El móvil de Sofía no para de sonar en toda la tarde pero nunca lo coge. Es Alex que le ha llamado unas 15 veces y le ha enviado dos mensajes "Que pesado es, ¿no ve que no quiero hablar con él? Pero.. si no hablo con él le contará a todos que me ha visto llorar.. Bueno da igual, que cuente lo que le de la gana, no me importa"

La tarde pasa lentamente para todos menos para Paola que está bastante ocupada recogiendo las cosas de su marido he intentado convencerse a si misma que lo que está haciendo es lo mejor para Sofía y Nerea, sus hijas.

*Al día siguiente*

-Oye Marta ¿Sabes porqué Sofía no ha venido hoy a clase? - Pregunta Alex
-No, no sé nada de ella desde ayer por la mañana, se habrá puesto mala.
-A vale.. ¿y tú? -Dice Alex mirando a Sandra intentando buscar una respuesta lógica.
-No, tampoco sé nada de ella.

Alex parecía realmente preocupado por Sofía, le había preguntado a todo el mundo si sabía algo de su amiga, pero todos le contestaban que no. Se temía lo peor, pero simplemente había pasado que, Sofía, se había quedado en su casa porque se encontraba mal, o eso le había dicho a su madre para no asistir a clase.
La mañana pasó rápida para todos, incluso Sofía consiguió dormir un rato, ya que estaba muy cansada y la noche anterior no había dormido nada.

*Toc, toc. Suena la puerta de la habitación de Sofía*

-Tienes visita cariño, os dejo solos.
-¿Visita?- Dice Sofía abriendo los ojos y dándose la vuelta ya que estaba tumbada en la cama de cara a la pared.
Con los ojos medio cerrados aún, consiguió ver una silueta de un chico, pelo corto, moreno, guapito 'Alex' pensó, pero era imposible que fuese él, además, hoy había quedado con su novia, esa que todo el mundo conocía menos ella. Sofía consigue abrir los ojos del todo y sí, era él, ¡Alex! ¿pero que hacía ahí? ¿No había quedado? ¿Como consiguió la dirección de su casa? Era momento de dejarse de hacer preguntas y empezar a responderlas..
-¡Alex! ¿pero que haces aquí?
-Verás Sofía yo quería decirte...



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¡Hola a todos y bienvenidos a no todo es dolor!
Este es el 2º capítulo que publico espero que os guste y que comentéis.
Para ser nueva en esto, no me va tan mal,
ya somos 9 seguidores y en este tiempo he tenido al rededor
de 200 visitas, quizá no sean muchas pero para mí
son todo un logro, algo que no hubiera conseguido sin vosotros!
Muchas gracias:)
El próximo capítulo lo publicaré la próxima semana,
pero si queréis podéis dejarme comentarios con lo que
os gustaría que pasase y así esta no sería solo mi historia sino NUESTRA historia!

Muchas gracias por leerla, recordad seguirme y comentar.

Un beso.
Nos vemos pronto.